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Descubre el poder del amor propio y mejora tu bienestar emocional.

  • Foto del escritor: Ivy MD
    Ivy MD
  • 8 mar
  • 6 Min. de lectura

una mujer mirándose al espejo y su reflejo mostrándole que la ama
El Amor Propio es el primordial y más importante de los tipo sde amor.

El Amor Propio puede mejorar nuestro bienestar emocional, pero primero nos preguntaremos: ¿qué es el amor? ¿cómo podemos describirlo? estoy segura de que cada una de ustedes ya está generando respuestas en su mente. En el diccionario la RAE nos dice: "Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser." Y en otra

definición nos hace referencia a un afecto que se siente por otra persona y objeto. Entonces pareciera (falsamente debo aclarar) que el amor debe ser hacia afuera y hacia los demás solamente, y NO ese mismo sentimiento, lleno de ternura y de sensaciones placenteras, que otorga plenitud y regocijo lo podemos enfocar hacia nosotros mismos.

Existen varios tipos de amor (ya los tenía explicados, según Yo de manera muy breve en el siguiente párrafo, pero fue más de un párrafo, así que mejor se los explico en otro artículo), son 7 específicamente de los que nos hablaban los antiguos griegos (esos filósofos que dan las bases de la psicología) y son: Eros, Filia, Storge, Ágape, Ludus, Pragma y por último Philautia, que si lo traducimos del griego significa “Amor Propio” y por eso la importancia de conocer los diferentes tipos del Amor, los que hacen referencia a los hijos, a la naturaleza, a los amigos o a los “socios”. Y aunque es el último en la lista, a mí me parece el principal, ya de ahí partirán los demás. Vamos a ver qué necesitamos para integrarlo.


Autoconcepto: ¿Cómo te percibes?

 

Esta parte de las etiquetas que nos hemos autoimpuesto, a lo largo de la vida hemos construido una imagen de nosotros mismos, como una especie de personaje, y fácilmente (a veces no tan fácil) podemos describirnos a través de, así vamos a hablar de características físicas, estéticas, de inteligencia, nuestras habilidades o capacidades afectivas, las vamos a describir con el prefijo “YO”. Iniciamos así el autoconocimiento.


¿Es verdad que como te ven te tratan?


Vamos, con lo que “Yo… soy, puedo, hago, tengo, etc.” y también lo que NO, de aquí surgirán las inseguridades, en frases como: no soy tan buena como quisiera, o como quisieran otros, yo no soy tan delgada, o tan bonita, soy mala en los deportes, no sirvo para el baile y una inmensa cantidad de “NOS”. Influye en cómo nos vamos a comportar ante otras personas, pero también en como las otras personas se comportan con nosotros.

un corazón y un cerebro fusionados como uno solo
El Autoconcepto lo pensamos y lo sentimos.

¿Quiere decir que para los otros es también evidente que soy mala deportista? Pues no, quiere decir que me he definido con esa etiqueta y me he deslizado por las arenas de la vida con un gran letrero que así me señala “Soy mala deportista” y las personas me tratarán así. Pero como buena noticia, el autoconcepto suele ser algo difuso y cambiante, no lo mantenemos toda la vida (algunas veces sí, malamente). En la infancia tenemos un autoconcepto diferente al de la adolescencia, e incluso en una misma etapa de vida lo podemos cambiar de acuerdo con nuestro entorno y de cómo buscamos encajar en él. No es lo mismo que el Autoestima, ahora lo vamos a ver.


Autoestima: ¿Cuánto vales?


una mujer que se abraza a sí misma
La Autoestima no la podemos medir en cantidad, no es ni mucha, ni poca, simplemente es Saludable.

Esta es básicamente la diferencia: el anterior dictaba la manera en la que te describes ante los demás y aquí ya te das un valor respecto a eso. Este valor lo vamos a traducir como cuánto es que te aprecias o te apruebas a ti mismo. ¿Ya ves la diferencia? En el otro me definí como mala deportista (que sí lo soy), pero aquí defino qué tan importante es eso para mí y qué tanto valor me quita, ahora vamos a ver cuatro conceptos que conforman nuestra autoestima:


1.      Autoconfianza – Aquí el valor lo definimos por lo que dicen los demás ¿te suena? El valor no lo definimos completamente solos, si no en base a la opinión de los demás, al valor o importancia que les damos a sus críticas, y a lo que opinan de las etiquetas que nos habíamos puesto.

2.      Identidad – Esta es el espejo en el que nos miramos, aquí también va a influir la mirada de los demás, nos hacemos entonces dos preguntas ¿quién soy? y ¿qué soy? Y las vamos a responder desde una tercera ¿cuál es mi papel en la vida? Ya no son sólo las etiquetas que yo me puse, si no las que me han puesto los demás y que además me las he creído.

3.      Sensación de Competencia – Aquí ya además, nos juzgamos, ya nos damos un valor por lo que sí y lo que no podemos hacer. A ver, tampoco se trata de creer que podemos con todo, si no de tener una visión clara y objetiva de nuestras habilidades, darnos permiso de reconocerlas y ¿por qué no? Presumirlas, y claro, aceptar que tenemos limitaciones, pero estas no nos definen.

4.      Sentido de Pertenencia – Cuando entonces ponemos en orden las tres anteriores podemos sentirnos que somos parte de algo, de nuestra comunidad, que jugamos un papel importante dentro de ella y entonces nos AUTOACEPTAMOS.


¿Cómo saber si tengo una autoestima saludable?

1.      No buscas revivir dolores del pasado, has conseguido dejar lo que te lastimaba atrás y ya no buscas traerlo al presente, ya no te quejas de lo sucedido y estás enfocado en el día de hoy.

2.      No te comparas con otros, has tomado conciencia de cuales son tus virtudes y tus debilidades, te concentras en tus habilidades y en fortalecerlas y ya no te lamentas por eso que saber que no puedes hacer.

3.      Puedes expresar lo que sientes, sin explotar ni sobre reaccionando, simplemente si algo no te gusta lo dices, si te sientes mal lo dices, la base es que ahora te aceptas.

4.      Sabes decir “NO”. Como has dejado de preocuparte por la opinión de los demás, ya no haces las cosas por compromiso, y puedes establecer límites claros de los que sí y lo que no puedes hacer.

5.      Puedes afrontar los problemas de manera positiva, esto no significa que todo lo veas color de rosa, pero como ya tienes bien definidos tus límites, ahora puedes hacerte responsable de lo que te corresponde y lo que no te corresponde no te lo adjudicas.


Autocuidado ¿cómo te llevas contigo misma?

 

Esta es la muestra más grande de amor hacia nosotros mismos, decía un viejo eslogan de TV: “porque me quiero, me cuido”, y en esto va a influir nuestro entorno y como nos apropiamos de él. Alrededor nuestro encontramos un sinfín de cosas y actividades de las que decidimos si las hacemos nuestras o no, cuando somos nuestra prioridad y nuestro bienestar lo ponemos por encima de cualquier cosa, entonces nuestras decisiones irán enfocadas en perpetuarlo. Tiene cuatro pilares principales:


dos mujeres que haen ejercicio y beben agua como símbolo de cuidar su salud
La elección está en tus manos.

1.      Autocuidado físico – ¿Cómo cuidas tu cuerpo? Tiene que ver con todo lo toca tu cuerpo, todo aquello que tendrá una repercusión en tu salud. Llevar una vida saludable en todos los aspectos es difícil y complicado, no llevarla también. ¡Elige bien!


una mujer sentada meditando y con un corazón que brilla en paz
La Meditación fortalece tus emociones.

2.      Autocuidado Emocional - ¿Cómo gestionas tus emociones? Primero hay que reconocerlas, saber diferenciar si estás enojada, o triste, tal vez solo estás cansada. Cuando identificas como te sientes y porque, entonces es más fácil aceptarlo y permitírtelo. Disfruta tu enojo y como todo lo que disfrutamos, pasará más rápido.


Una mujer enfocada en sus pensamientos para que le den paz
Cuida lo que piensas.

3.      Autocuidado Mental – Lo que entra a tu mente importa. ¿Qué es lo que lees? ¿Qué es lo que escuchas? ¿De qué alimentas tus pensamientos? Todo lo que entra en tu mente tiene un impacto, así que cuida todo lo que permites que entre.


Una mujer compartiendo con amigas, sintiéndose feliz.
Tus relaciones deben darte paz y armonía.

4.      Autocuidado Social - Todos conocemos el viejo dicho de las abuelitas, “dime con quién andas, y te diré quien eres”. Si tu entorno social está lleno de personas quejumbrosas, es lo que entrará en tu mente, alimentará tus emociones y se reflejará en tu cuerpo. Así que cuida tu entorno social, es el primer eslabón de la cadena, rodéate de gente que te sume, y la que n sume, no la dejes entrar ni en tú cabeza, nie en tu corazón.


Merezco Amarme

 

Creo a nivel que más que “merecer” amarte, tienes la obligación de hacerlo, en la iglesia (Yo he sido educada como católica), nos enseñaron que Jesús nos dio el mas grande mandamiento: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” No nos dijo, en vez de o en lugar de a ti mismo, dijo “como”  lo que significa “igual”, ¿da por hecho que ya nos amamos? No, hay un mandamiento detrás (al menos así lo veo yo) de que debes amarte, y que el amor en todos los niveles y aspectos parten de aquí, lo primero será entonces aprender a amarte, y entonces sabrás amar a los demás.

 

El Amor Propio no es símbolo de egoísmo, si no de responsabilidad, de dejar de esperar que el amor llegue de afuera y que otros te lo den o no, y comenzar a cultivarlo en el interior, entonces nadie podrá quitárnoslo.

 

Si no sabes por donde empezar, si tal vez empezaste y no has podido continuar, llámame, agenda una cita y Yo te acompaño, juntos es más fácil.



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